"Estimada Lorena:

En estas líneas pretendo resumir las capacidades que me ha permitido desarrollar el proceso de coaching en el que me has tutelado, aprovechando para darte las gracias por ello.

Durante este periodo me has ayudado a tomar conciencia y a aprender a gestionar situaciones tanto en mi vida profesional como en la personal de una forma sustancialmente más positiva.

Aún a riesgo de pasar por alto alguna de ellas por no enumerarlas de un modo exhaustivo, destacaría las siguientes:

  • Análisis de situaciones y enfoque de problemas
  • Definición de objetivos y métodos de consecución
  • Puesta en valor de las propias capacidades, tanto individuales como de grupo
  • Desarrollo de la asertividad
  • Toma de conciencia en el desarrollo de la actitud positiva como hábito
  • Mejora en la exposición de temas para enfocarlos a la consecución de un objetivo
  • Mejora en la percepción global y parcial del entorno, tanto laboral como personal
  • Desarrollo de capacidades comunicativas y puesta en valor de los beneficios de la comunicación social
  • Desarrollo de la inteligencia emocional

El desarrollo de cada una de estas aptitudes confluye en una mejora global en cuanto a una forma de actuar ante las situaciones, que deriva en un mayor desarrollo personal, independientemente del campo de actuación. Gracias a ello he ganado en seguridad, positivismo, capacidades y toma de conciencia de mí mismo, por lo que ahora soy mucho más feliz. Por todo ello, no puedo más que reiterar mi gratitud hacia ti por haberme aportado estas herramientas que me han enriquecido en gran medida.

Con la puesta en marcha de las lecciones aprendidas, te tendré siempre presente como referente en esta nueva visión que me has aportado."

OSCAR  


"Debo comenzar diciendo que comencé el proceso de coaching desde el desconocimiento y la desconfianza.

Siempre he pensado que en mi fuero interno, yo sabía lo que tenía que hacer para salir de un bache o perseguir un objetivo pero que “cosas externas” me impedían hacerlo, luego no necesitaba la ayuda de un coach.

El coaching me ha ayudado a ver que la mayor parte de estas “cosas externas” me las imponía yo. Por miedo, por falta de confianza en mí, por pereza, por satisfacer a los demás.

He aprendido a pensar en mí. A reflexionar en el por qué, para qué y para quién de mis actos; a conocer los parásitos que me atan; a valorar mis avances; a determinar mis necesidades y a satisfacerlas.

Me ha ayudado enormemente comenzar a detectar y desprenderme de mis “lo haré mañana” o parásitos. Desde entonces,  tras ver cómo me impiden avanzar y lo bien que me siento cuando me quito uno de en medio, lucho contra mi pereza y me enfrento a ellos.

Gracias al coaching sé que este es uno de mis puntos débiles, el que más me afecta porque tira de mí, pero también sé que tengo las herramientas para combatirlo y que si lo hice una vez puedo volver a hacerlo.

Desde que acabé las sesiones he tenido altos y bajos, que gestiono mejor que antes. Incluso en los momentos más complicados he estado tranquila porque sabía cómo encontrar mi energía. Aunque me cuesta levantarme, sé que tengo que esforzarme porque es el único camino.

Me conozco mejor y cuido más de mí."

TERESA


"Me puse en contacto con Lorena con el propósito de poner orden en mi vida.

Entre los beneficios que me ha aportado el coaching de encuentran:

  • Me respeto más y me atrevo a ser yo misma.
  • Establezco relaciones más sinceras conmigo misma y con los demás.
  • Soy capaz de aceptar el rechazo por parte de otra persona sin tomármelo como un ataque personal.
  • He comprendido e integrado a mi manera de actuar que no podemos gustarle a todo el Mundo.
  • Me atrevo a decir "no" cuando siento la necesidad, sin sentirme culpable por ello.
  • He tomado conciencia de que no soy la salvadora de nadie.
  • Tomo la iniciativa para iniciar conversaciones con otras personas y doy libremente mi opinión, sin buscar, como antes hacía, la aprobación ajena. Me atrevo a debatir y a defender mis puntos de vista.
  • Soy más valiente ante los juicios ajenos.
  • Me atrevo más a acercarme a otras personas y entablo conversaciones con ellos más fácilmente.
  • He mejorado mi autoestima."

PATRICIA


"Me encontré buscando soluciones a través del coaching casi por azar.

Atravesaba una fase compleja en la que tenía decisiones que tomar. Un sentimiento de indecisión ralentizaba y me pesaba a la hora de elegir.

El arte del coaching de Lorena no se ha puesto de manifiesto en mi toma de decisiones, pero sí en el proceso de acompañamiento de estas.

Su trabajo ha consistido en ayudarme a cuestionar mis prejuicios y creencias y a posicionarme en el centro de la decisión según mis propios deseos. A todo ello hay que añadir un gran trabajo sobre la asertividad que me ha permitido llevar a cabo mis decisiones y a asumirlas a través de mi escala de valores.

Hoy, la actitud en la que Lorena me ha posicionado me proyecta hacia una dinámica positiva. Trabajar con Lorena ha sido un gran placer."

EMMANUEL


A veces vivir duele… A veces vivir es complicado… A veces duele tanto y es tan complicado que uno se siente incapaz de vivir… A veces ya no sabes ni siquiera si la vida duele o es complicada porque te has perdido y no puedes distinguir entre lo que es bueno o malo para ti, entre lo que necesitas o lo que te intoxica. Uno compara su vida con la de los demás, uno compara su vida con su propia vida, la que vivió o la que quiere vivir, y se pregunta cómo ha podido llegar hasta ese punto tan terrible, porque estamos tan confundidos que ni las preguntas que nos hacemos son las adecuadas ni las respuestas que nos damos sirven para nada.

Uno a veces piensa que está superando obstáculos o que está construyendo algo útil y luego resulta que ni una cosa ni otra. Con suerte pueden quedarte ganas para salir de ese sitio tan espantoso donde te encuentras, sin entenderlo y sin pretenderlo, y ese fue mi punto de partida, el más importante. Tenía ganas de salir y esas ganas me tuvieron dando tumbos durante el último año... Visité unos cuantos psicólogos antes de llegar a Lorena, y cuando llegué a ella construí con su ayuda una colección de preguntas que merecía la pena contestar. También encontré una interlocutora que respetaba mis ideas y que me ayudó a construir algo útil con ellas. Nunca me prometió la felicidad plena ni espontanea, pero sí acompañarme por un camino que me permitiera dar orden y sentido al sinsentido en el que me encontraba inmerso. Todo empezó con un deseo, con un objetivo, para el que me encontraba incapacitado pero que anhelaba, y a base de cuestionarlo tuve que enfrentarme a cosas en las que no había reparado o no me atrevía a contemplar, por miedo, por vergüenza, por incapacidad o por falta de amor propio.

Gracias a nuestro recorrido en común he tomado conciencia de algunas cosas que son de enorme utilidad para mi vida, la que yo quiero vivir y a la que aspiro. Y gracias a ella pretendo mantenerme en esta autonomía que me permita ser consciente de que la vida no es fácil, pero tampoco imposible. Entender el trabajo como algo bueno y tener a alguien que nos permita trabajar en las condiciones adecuadas es un tesoro. Y por eso estoy muy agradecido a Lorena, y por eso le diría a cualquiera que se encuentre perdido y necesite ayuda que puede contar con ella.

Para mí nuestro proceso termina en un final feliz que dotó de sentido a esa pequeña esperanza que tenía de salir de un lugar muy oscuro. Y como la vida es complicada y uno nunca sabe lo que puede pasar no descarto y me tranquiliza saber que puedo volver a sus sesiones en cualquier momento.

Gracias Lorena por tu ayuda, por tu compañía y por tu profesionalidad.

Muchas gracias.

PEDRO